Para ello, los investigadores analizaron los casos abordados por el servicio de Urología del Hospital Carlos G. Durand entre octubre de 2007 y mayo de 2015. En ese periodo, fueron operados 94 pacientes de 49 años de edad media con estenosis de uretra peniana de más de 6 cm. En 61 pacientes, se utilizó colgajo fasciocutáneo de piel peniana, mientras que en el resto se usaron injertos de mucosa bucal o lingual.

El tiempo medio operatorio y de estancia hospitalaria fue de 118 minutos y 1 día para la uretroplastía con colgajos y de 150 minutos y 1,4 días en el caso de los injertos. Se describió goteo posmiccional en el 47,5% de los pacientes con colgajo y en el 18,2% de los que se usó injerto. El 29,5% de los pacientes del grupo de colgajos manifestaron un déficit cosmético, frente al 12% del grupo de injertos.

Por su parte, el déficit funcional dado principalmente por dolor en la erección o en la curvatura ventral fue manifestado por alrededor del 6% de ambos grupos. La tasa de fístulas fue también similar para ambas técnicas, por lo que los investigadores concluyen que tanto los colgajos como los injertos son útiles para tratar la estenosis de uretra.