La colocación de catéteres doble J con anestesia local para manejar diferentes patologías ureterales es un procedimiento que puede realizarse de forma segura en un gabinete de cistoscopias y de esta manera ahorrar tiempo y reducir costes. Así lo concluye un estudio de investigadores del Hospital Clínic de Barcelona publicado en las Actas Urológicas Españolas.

Según explican los autores, el trabajo tenía como objetivo evaluar los resultados de la colocación de catéteres doble J con anestesia local para manejar de distintas patologías ureterales. Se analizaron 45 cateterismos ureterales consecutivos realizados entre enero de 2015 y julio de 2016 a pacientes con 58 años de media.

El 89% de los catéteres fue un éxito. La litiasis, las compresiones extrínsecas del uréter y la localización intraoperatoria ureteral fueron las principales indicaciones. La incapacidad para ascender la guía/catéter o para identificar el meato ureteral impidió la colocación del catéter en 4 casos y un caso respectivamente.

Se registraron complicaciones postoperatorias en 8 pacientes; el dolor, sin embargo, no obligó a interrumpir ningún procedimiento.

Con todos estos datos, los autores consideran que la colocación de catéteres ureterales bajo anestesia local es segura en el gabinete de cistoscopias. “Este procedimiento podría ahorrar tiempo operatorio, reducir costes y minimizar los efectos secundarios de la anestesia general”, concluyen.