La investigación incluyó a 250 pacientes que habían consultado por disfunción eréctil entre 2012 y 2014. A un 20,8% se le había recetado alprostadilo intrauretral (AL-IU), a un 17,2% alprostadilo intracavenoso (AL-IC), a un 92,8% un primer IPD5 y a un 24,8%, al menos, un segundo IPD5. El abandono del tratamiento fue del 62,07% en el primer IPD5 utilizado, del 41,94% en el último IPD5 probado, del 69,23% en el AL-IU y del 65,11% en el AL-IC.

La principal razón de abandono de tratamiento en los IPD5 fue la falta de respuesta. La media de utilización hasta el abandono fue de 4,3 meses en IPD5, 2,2 meses en AL-IU y 5,5 meses en AL-IC; sildenafilo y tadalafilo tienen los tiempos más largos de uso, por encima de los 5 meses de media.

De acuerdo con estos datos, los investigadores concluyen que el porcentaje de abandono en el tratamiento de la disfunción eréctil es alto; la falta de respuesta y las reacciones adversas son las principales causas de abandono. En ese sentido, los fármacos que aportan mayor satisfacción son los IPD5.