Suzanne Hagen, directora de Programas de Enfermería, Obstetricia y la Unidad de Investigación de Profesionales Sanitarios en la Glasgow Caledonian University (GCU), es quien lidera este proyecto llevado a cabo con 414 mujeres del Reino Unido y Nueva Zelanda en quienes se investigó la eficacia del entrenamiento de los músculos del suelo pélvico en el desarrollo del prolapso.

Cuando la vejiga, el útero o el intestino se desplazan hacia abajo cambiando su posición inicial se produce el prolapso. Sus síntomas, problemas intestinales y urinarios, los padecen un 30% de mujeres y se incrementan con la edad. Los investigadores afirman que hay que recomendar el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico antes de que aparezcan los síntomas más molestos, según publica Eureka Alert.

El estudio comparó a 2 grupos de mujeres. Uno de ellos realizó entrenamiento muscular del suelo pélvico acudiendo a fisioterapia 5 veces durante 4 semanas. Además, llevaron un estilo de vida orientado a fortalecer el suelo pélvico, se sometieron a un entrenamiento muscular de pelvis y a ejercicios de Pilates. El otro grupo, solo recibió un folleto de consejos para evitar los prolapsos.

A los 2 años, el estudio confirmó que una proporción mayor de mujeres que no habían entrenado los músculos del suelo pélvico (un 14% frente a un 6%) tuvo que ser sometidas a algún tipo de tratamiento, cirugía o fisioterapia para combatir los prolapsos.

Para las participantes fue importante darse cuenta, según explicaron, de los efectos que un parto y el envejecimiento podían causar en sus cuerpos. Además, adquirieron hábitos de vida saludables que las hacía sentirse más positivas y más mentalizadas a asumir las consecuencias del paso del tiempo.