Manejar la hiperactividad neurogénica del detrusor es importante para reconducir la función del tracto urinario inferior y mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados. Es la conclusión de un estudio realizado por investigadores del Hospital General Universitario de Burgos, el Hospital Nacional de Parapléjicos, el Hospital Clínico San Carlos y los hospitales universitarios de Canarias, Vall d’Hebron y La Fe.

El trabajo, publicado en las Actas Urológicas Españolas, tenía como objetivo homogeneizar criterios en torno al manejo de pacientes con diagnóstico o sospecha de hiperactividad neurogénica del detrusor, una observación urodinámica causada por una enfermedad neurológica subyacente que se caracteriza por contracciones involuntarias del detrusor durante la fase de llenado.

Los investigadores, especialistas en Urología, realizaron una revisión sistemática de la literatura publicada, a partir de la cual elaboraron una serie de recomendaciones para manejar la hiperactividad neurogénica del detrusor. Su diagnóstico, según los autores, viene dado por la exploración física, una correcta historia clínica y el diario miccional.

En cuanto al tratamiento, este se dirige a obtener un correcto almacenamiento vesical que permita micciones suficientemente espaciadas en el tiempo. El objetivo fundamental es proteger el tracto urinario superior, además de restaurar la función del tracto inferior y mejorar la continencia y la calidad de vida de las personas afectadas. El seguimiento debe ser personalizado.

De acuerdo con los especialistas, identificar y manejar la hiperactividad neurogénica del detrusor es importante para reconducir de manera positiva la función del tracto urinario inferior, en cuanto a llenado y vaciado, así como para mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados.