Según informa la agencia EFE, la enfermedad de La Peyronie es una dolencia de causa desconocida que se caracteriza por la aparición de una banda fibrosa en la túnica albugínea de los cuerpos cavernosos del pene. Se trata de una patología “poco conocida”, ha señalado Joaquim Sarquella, adjunto del servicio de Andrología de la Fundació.

De acuerdo con el experto, la enfermedad de La Peyronie cursa en 2 fases. En la primera, que es inflamatoria, el paciente siente dolor en el momento de la erección; en la segunda el dolor desaparece, pero la curvatura se mantiene, dificultando en gran medida el acto sexual.

A pesar de estar descrita desde el siglo XVIII, hasta hace menos de un año la única terapia eficaz era la cirugía; el pasado mes de marzo, se aprobó el primer fármaco para el tratamiento no quirúrgico para esta enfermedad. Optar por una u otra opción depende de varios factores, ha aclarado Sarquella.

“Aunque las personas con la enfermedad de Peyronie suelen presentar una curvatura del pene de al menos 30 grados, puede ser que alguien con una curvatura de 20 grados sienta más dolor y tenga más impedimentos para desarrollar el acto sexual que otro con una curvatura mayor", ha indicado el especialista, según el cual es fundamental realizar una valoración exhaustiva a nivel individual y tener en cuenta los aspectos psicológicos.

Según el andrólogo, tras un tratamiento quirúrgico, el paciente puede recuperar la normalidad sexual después de un mes, aproximadamente, mientras que en el caso de la terapia farmacológica la recuperación depende de los ciclos del proceso. “El tratamiento habitual con fármacos consiste en una tanda de entre 1 y 4 ciclos, teniendo en cuenta que, en cada ciclo, se administran 2 inyecciones espaciadas en unos 3 días y que, entre ciclo y ciclo, tienen que pasar unas 6 semanas", ha explicado el médico.

Para los casos más graves, cuando la deformidad en la curvatura del pene es de al menos 30 grados al inicio del tratamiento y la fibrosis ha dado lugar a placas de una consistencia y tamaño considerables, Sarquella ha aconsejado optar por el tratamiento farmacológico, que se lleva a cabo mediante la inyección de una sustancia que elimina la placa de fibrosis que produce la curvatura.