Con el objetivo de evaluar la efectividad de las intervenciones psicológicas y educativas para las parejas con subfertilidad, se incluyeron 39 estudios de 4.925 participantes a los que se les proporcionaron técnicas de reproducción asistida. Estos estudios variaron mucho con respecto a factores como la naturaleza, los participantes o los grupos de comparación.

Los estudios tuvieron bastantes deficiencias metodológicas, por lo que se consideraron con alto riesgo de sesgo a la hora de evaluar la calidad. De este modo, se determinó que el agrupamiento de los resultados no proporcionaría una estimación clínicamente significativa del efecto del tratamiento y que no se podría presentar un análisis agrupado como resumen.

El sesgo fue un motivo de preocupación dadas las diferencias en la atención y la cantidad de atención que se dio a los participantes para conocer los resultados psicológicos (27 estudios), los de fertilidad (18 estudios), el número de retiros (24 estudios) y la manera en la que se midieron los resultados (26 estudios).

Los resultados de los estudios no se consideraron fiables. Solo 33 notificaron el resultado a Salud Mental, 2 informaron el resultado de nacidos vivos y uno comunicó que había embarazo. La calidad de las pruebas fue muy baja porque el sesgo impedía mejores resultados y una consistencia apropiada.