El trabajo incluye 157 pacientes de entre 6 meses y 14 años diagnosticados de testículo no descendido palpable a los que se había realizado orquidopexia a través de incisión paraescrotal tipo Bianchi entre enero de 2008 y junio de 2015. El seguimiento postoperatorio mínimo fue de 6 meses. Se intervinieron 200 testículos, la mitad del lado derecho.

El 64,5% de los testículos no descendidos se localizaba en el conducto inguinal, el 22,5% en el conducto inguinal superficial y el 13% en el profundo. Hubo complicaciones leves, sin necesidad de tratamiento, en un 4,5% de las intervenciones con técnica Bianchi. La cicatriz no se visualizaba en el 15,5% de los casos, en un 16% era excelente y solo un 1% tenía aspecto hipertrófico.

A partir de estos resultados, los investigadores malagueños consideran que la técnica Bianchi es sencilla y fácil de reproducir. “Sus resultados a medio y largo plazo son excelentes y con magnífico aspecto estético”, concluye el estudio sobre este método quirúrgico de tratamiento del testículo no descendido palpable.