En declaraciones a la agencia EFE, el director médico del grupo, José Benitez, explicó que las ondas de choque son ondas de baja frecuencia e intensidad que mejoran la vascularización y los vasos sanguíneos de los cuerpos cavernosos del pene afectados por dificultades en la circulación para favorecer la erección.

La terapia es indolora y se realiza sin ingreso ni anestesia, en ciclos de 5 sesiones semanales. Según explicó, este tipo de tratamiento hasta ahora se hacía en ciclos aislados; sin embargo, “con 2 o 3 ciclos consecutivos se logra una gran mejoría y magníficos resultados en disfunción eréctil”, aseguró el andrólogo.

La embolización endovascular, por su parte, consiste en sellar una fuga del sistema venoso o dilatar mediante un catéter la posible estrechez de una arteria para permitir la correcta circulación sanguínea en el proceso de erección, tal y como explicó el doctor Benitez, que también apuntó a la investigación con células madre como nuevas posibilidades para tratar las disfunciones sexuales masculinas.

El simposio analizó igualmente la combinación de los tratamientos médicos con las terapias sexuales, de carácter psicológico, para ofrecer soluciones integrales ante estos trastornos, que suelen tratarse tarde. Según estudios sobre sexualidad masculina, un tercio de los hombres afectados tardan 3 años o más en acudir a un especialista cuando detectan disfunciones en su vida sexual, por temor o vergüenza.

“Mi mensaje es que si se perciben fallos sostenidos en las relaciones sexuales durante 6 meses, se acuda a un especialista, ya que un fallo en la erección puede ser el síntoma inicial de algo más grave en el organismo; la erección se produce por el flujo sanguíneo, y su dificultad puede encubrir una afección cardiovascular o un accidente vascular encefálico”, recomienda el médico.