Paradójicamente, el estudio publicado en Journal of Clinical Oncology, ha demostrado que cuando los pacientes obesos desarrollan un cáncer de riñón, especialmente cuando este está avanzado, su enfermedad progresa más lentamente y viven más tiempo que los que tienen un índice de masa corporal normal o bajo.

Para llevar a cabo la investigación, los investigadores analizaron la información de 4 bases de datos. En una de las cohortes estudiadas, de cerca de 2.000 pacientes, los resultados mostraron que la supervivencia en el cáncer de riñón de los pacientes obesos fue de 25,6 meses frente a los 17,1 meses que registraban aquellos cuyo índice de masa corporal era bajo.

Un estudio anterior, liderado por Toni K. Choueiri, director del Lank Center for Genitourinary Oncology at Dana-Farber, ya mostraba que el cáncer de riñón diagnosticado en pacientes obesos tenía características patológicas menos peligrosas, por lo que, al ser tratados, estos pacientes tenían una tasa de supervivencia mayor.

Tras analizar los resultados, los investigadores detectaron diferencias en la expresión del gen FASN, encargado de codificar la proteína FAS. Así, encontraron que la expresión de este gen era menor en los pacientes obesos que en los pacientes con un índice de masa corporal normal. La presencia de este gen en cantidades elevadas se asocia a un mayor riesgo de padecer diferentes tipos de cáncer.