Estas membranas eran después transportadas a los lisosomas, una estructura que se encarga de degradar y reciclar estos componentes celulares. En los noventa, Yoshinori Oshumi identificó el conjunto de genes que controlan la autofagia en la levadura de panadero y demostró así que el mismo mecanismo funciona también en seres humanos. El científico japonés es biólogo celular y trabaja en el Instituto Tecnológico de Tokio.

El premio ha sido anunciado por el Instituto Karolinska de Suecia, que ha elegido al japonés como ganador a entre otros 273 científicos que han publicado descubrimientos relevantes durante este año. El jurado que debe decidir qué descubrimiento será premiado, es formado por el propio Instituto Karolinska, uno de los centros médicos más prestigiosos de Europa, y una referencia en Escandinavia.

El científico español de la Universidad de Alicante, Francis Mojica, es uno de estos posibles nominados que aspiraba al galardón con la técnica CRISPR de copia genética a través de un sistema bacteriano. El investigador aun tiene posibilidades de obtener el nobel en química y convertirse en el tercer científico español en ganar un nobel. Los nominados se mantienen en secreto durante 50 años, con la intención de que la elección sea imparcial por parte del jurado.