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Investigan las consecuencias de la fumigación contra el zika

Las autoridades cubanas fumigaron las legaciones y los domicilios de varios diplomáticos canadienses y estadounidenses.

La fumigación contra el zika podría ser la causa de las lesiones cerebrales de varios diplomáticos canadienses y estadounidenses destinados en La Habana (Cuba). Según la agencia EFE, estas lesiones podrían estar provocadas por la fumigación masiva contra mosquitos portadores del virus del Zika. Así lo asegura una investigación liderada por la Universidad Dalhousie en Nueva Escocia (Canadá).

Las conclusiones de este estudio indican que los causantes de las lesiones cerebrales de los diplomáticos y sus familiares serían neurotoxinas. El autor principal del estudio, Alon Friedman, explica que existen tipos muy específicos de toxinas que afectan al sistema nervioso. Entre estos figuran insecticidas, pesticidas y organofosfatos.

Los investigadores achacan estas lesiones a la fumigación contra el zika. Tal y como destacan, desde 2016, las autoridades cubanas han lanzado campañas masivas de fumigación para erradicar mosquitos portadores del virus. De hecho, durante estas campañas las embajadas fumigaron de forma generalizada las oficinas de las legaciones y las residencias de sus diplomáticos hasta 5 veces más de lo normal.

Área cerebral de la memoria

Las lesiones cerebrales de los diplomáticos provocaron una crisis entre Cuba y Estados Unidos en 2018. La Administración estadounidense redujo entonces el personal de su embajada en la capital cubana. Por su parte, Canadá retiró a los familiares de sus diplomáticos destinados en Cuba como medida de precaución.

Estados Unidos ha acusado a las autoridades cubanas de estar detrás de las lesiones y el régimen cubano lo ha negado. Por su parte, Canadá ha colaborado con La Habana para esclarecer las causas de las lesiones. El estudio canadiense reveló que sus diplomáticos presentaban un desarrollo gradual de síntomas debilitadores, en lugar del estímulo sensorial agudo que manifestaron los estadounidenses.

Los investigadores estudiaron a 26 individuos, incluido un grupo de control que nunca vivió en La Habana. Durante el estudio detectaron que la zona dañada del cerebro es la responsable de la memoria y la capacidad de concentración. Por otro lado, examinaron a varios individuos antes y después de regresar de La Habana y comprobaron que también existían cambios en sus cerebros. El siguiente paso, concluye EFE, es analizar si los ciudadanos cubanos han sufrido lesiones similares a las de los diplomáticos.