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Recomendaciones para realizar una resonancia tras un infarto

resonancia tras un infarto
Expertos de todo el mundo se han reunido en el CNIC para elaborar el primer documento de consenso sobre recomendaciones para realizar una resonancia tras un infarto de miocardio.
Cardiología. Cirugía CardiovascularRadiodiagnóstico. Medicina Nuclear

Expertos de todo el mundo se han reunido en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) para elaborar el primer documento de consenso sobre recomendaciones para realizar una resonancia tras un infarto de miocardio. De hecho, los especialistas han concluido que el porcentaje de ventrículo izquierdo que queda dañado de forma irreversible debe ser el objetivo a valorar en los estudios que evalúen el efecto de nuevos tratamientos en este contexto. Además, se recomienda que la prueba de resonancia magnética debería realizarse entre el día 3 y 7 tras el infarto.

Los especialistas aseguran que ha habido un incremento exponencial del uso de la resonancia magnética después de un infarto. Se ha incrementado para predecir el pronóstico de los pacientes. También para conocer mejor los cambios que ocurren en el tejido cardiaco y evaluar el beneficio de las terapias administradas a estos pacientes. Por esta razón, el desarrollo tecnológico de esta técnica ha generado multitud de nuevas opciones basadas en resonancia magnética para estudiar estos aspectos.

Asimismo, nace de la necesidad de guiar a la comunidad cardiovascular para la aplicación de los mejores protocolos, las mejores técnicas y las situaciones más adecuadas para realizar una resonancia magnética tras un infarto. Además, el trabajo se ha publicado en la prestigiosa revista Journal of the American College of Cardiology.

Resonancia magnética

La resonancia magnética es una de las mejores pruebas para estudiar el corazón tras un infarto. Asimismo, permite analizar su anatomía, función y composición del tejido de una forma muy precisa sin necesidad de utilizar radiación. Para Valentón Fuster, director general del CNIC, es “la prueba ideal” para evaluar el efecto de nuevas terapias en el infarto agudo de corazón. Sin embargo, Fuster reconoce que no existían recomendaciones sobre las medidas a realizar en los estudios de resonancia magnética y el momento de hacerlas para evaluar el efecto de estas terapias.

Por su parte, Borja Ibañez, director del Departamento de Investigación Clínica del CNIC, señala que este tipo de documentos de consenso sirven de guía para que se homogeneicen las pautas de uso de esta herramienta tan potente. Por ello, en la actualidad, hay multitud de ensayos clínicos que utilizan esta técnica para evaluar el resultado principal. No obstante, Ibañez inciden en que es complicado comparar unos estudios y otros, debido a que “se utilizan protocolos muy diferentes”.

Entre el día 3 y 7

Para Rodrigo Fernández- Jiménez, coautor del documento, el informe recomienda que la prueba de resonancia debería realizarse entre el día 3 y 7 tras el infarto. “Según la evidencia científica, el periodo de tiempo entre 3 y 7 días tras el infarto es donde las medidas de resonancia magnética son más estables. Al mismo tiempo, en este periodo están menos afectadas por los cambios rápidos que sufre el corazón para intentar repararse. Esta ventana temporal es, además, logísticamente factible. La gran mayoría de los pacientes permanecen ingresados en el hospital al menos 3 días tras padecer un infarto”.

Finalmente, Javier Sánchez-González, físico de Philips y trabajador en el CNIC, reseña que la tecnología de resonancia magnética permite una evaluación muy exhaustiva de los procesos que ocurren en el tejido cardiaco”. Para este especialista “sin duda” es “la herramienta más potente para este objetivo”. A su juicio, las nuevas técnicas de mapeo del corazón “nos están ayudando a comprender procesos que ocurren en el corazón infartado. Antes solo podíamos ver en la anatomía patológica”. Por eso, la posibilidad de verlas en vivo y de manera inocua para el paciente es uno de los grandes avances de la medicina”.