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Registran el código de barras de ADN de insectos transmisores

Investigadores del IPN.
Investigadores del Centro de Biotecnología Genómica. IPN.
Latinoamérica

El código de barras de ADN de más de un millar de insectos transmisores de enfermedades se ha registrado en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) de México. De esta forma, los investigadores del Centro de Biotecnología Genómica (CBG) podrán saber más sobre estas especies. Ese conocimiento puede ser la base para diseñar programas de control de patologías o políticas de desarrollo sostenible.

Según ha informado el instituto, el código de barras de ADN es la secuencia corta de los genomas. Los investigadores han analizado ejemplares de mosquitos, moscas negras, moscas arenarias y chinches para registrar su información genética en la plataforma BOLD (The Barcode of Life Data Systems), una base de datos internacional alojada en la Universidad de Guelph, en Ontario (Canadá).

El objetivo de los científicos es crear una biblioteca de referencia para los programas de control de insectos transmisores de enfermedades en México. En la actualidad, no se sabe con certeza el número de estos insectos. Además, es necesario conocer su distribución geográfica y su importancia epidemiológica. De esta manera, es posible saber hacia dónde dirigir los citados programas.

Cómo extraer el código de barras de ADN

De acuerdo con Nadia Angélica Fernández, el código de barras de ADN se extrae a partir de una muestra de tejido artrópodo. Tras separar los componentes celulares, se aplican técnicas como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR). También se ejecutan análisis de secuenciación y de bioinformática (construcción de árboles, variabilidad génica y genealogía).

“La PCR es una técnica de biología molecular que permite amplificar; es decir, hacer millones o miles de millones de copias de pequeñas regiones específicas del ADN. Y la secuenciación de los productos determina el orden de los nucléotidos (A, C, G y T) en un oligonucleótido de ADN”, explica la investigadora del CBG.

En su opinión, el código de barras de ADN es un complemento al método clásico de determinación de especies. “Los nuevos métodos permitirán al personal de salud llevar al laboratorio un espécimen y hacerle la prueba de ADN para conocer su especie de forma precisa. Solo con un pedazo de tejido, un pelo o una gota de sangre. Como analogía, podemos decir es algo similar a las pruebas de ADN para estudios forenses o de criminalística”, subraya la científica, que forma parte de la Red de Código de Barras de la Vida del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT).