NOTICIAS DIARIAS

Sensores de cuarzo, nueva técnica de diagnóstico molecular

Ciencia y Tecnología

El objetivo del proyecto basado en sensores de cuarzo, en el que participan especialistas de microfluídica, biosensores, biología molecular, nanomateriales, física y química de España, Israel, Alemania, Grecia y Francia, es detectar ADN circulante originado en las células tumorales que están en la sangre.

Para detectar los marcadores genéticos, se usarán matrices de sensores de cuarzo junto a un sistema que identifica el ADN, según informa la agencia EFE. Este proyecto supone todo un reto, ya que probará una nueva tecnología en el diagnóstico temprano del cáncer desde las mutaciones genéticas más comunes en el cáncer colorrectal y de pulmón.

Esta técnica del diagnóstico molecular con sensores de cuarzo podría aplicarse en equipos portátiles, lo que permitiría un análisis inmediato en la medicina personalizada en todos aquellos países subdesarrollados sin infraestructuras de laboratorio, así como en países más avanzados.

AWSensors va a recibir de la Comisión Europea más de medio millón de euros dentro del proyecto "Catch-u-DNA", liderado por Electra Gizelli, miembro del grupo de biosensores del Instituto de Biología Molecular y Biotecnología de la Fundación griega FORTH, y dotado ya de 3,4 millones de euros.

A día de hoy, los métodos usados se basan en la PCR (del inglés, reacción en cadena de la polimerasa). Esta técnica permite aumentar trozos de ADN para lograr millones de copias que permitan su detección sencilla en un laboratorio. La PCR es cara y complicada, además de causar desviación en los resultados si no se sigue un procedimiento de amplificación correcto.

El objetivo de "Catch-u-DNA" es fabricar un dispositivo ultrasensible que pueda detectar el ADN sin necesidad de amplificarlo antes, aunque la cantidad sea muy pequeña. Con este método, los investigadores creen que se podrán hacer análisis genéticos de forma más sencilla, económica y precisa.

La compañía ya vendía de antes material de laboratorio que analizaba las interacciones entre moléculas con sensores de cuarzo, empleado en el sector de las comunicaciones. Ahora, se han adaptado para funcionar a una frecuencia superior y se pretende sacar partido de la vibración para darse cuenta de los cambios moleculares en distintos líquidos.