NOTICIAS DIARIAS

Sonia Vallejo: “La afasia vuelve a convertirte en un niño”

Sonia Vallejo sufre afasia desde abril de 2016.
La afasia dejó a Sonia Vallejo sin la capacidad de poder comunicarse.
Neurología. Neurocirugía

¿Imaginas intentar expresarte y no ser capaz? Eso es lo que le ocurre a una persona que sufre afasia, una afectación del lenguaje con base cerebral. Este trastorno, protagonista este mes del Ponte en sus zapatos, puede aparecer tras un ictus no atendido a tiempo, como le ocurrió a Sonia Vallejo. Esta sevillana, profesora, política y madre de 2 niñas, sufre afasia desde abril del 2016, cuando un ictus isquémico traumático se llevó por delante su capacidad de comunicación.

Tal y como reconoce en esta entrevista, el hecho de que este episodio ocurriera un sábado complicó su tratamiento, puesto que en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla no había intervencionistas para atenderla. Sonia Vallejo tuvo que ser trasladada en ambulancia hasta Córdoba, por lo que la intervención se retrasó entre 5-7 horas. La falta de una atención temprana provocó daños en el área izquierda de su cerebro, especialmente en el área de Broca.

La intervención temprana es clave

Como ella misma explica, el área de Broca afecta a todo lo relacionado con el proceso de comunicación escrita y hablada. Sonia Vallejo pasó 6 días en la UCI (unidad de cuidados intensivos) durante los cuales no hablaba. “Se me paralizó la motricidad del lado derecho, no hablaba nada y perdí el ojo izquierdo”, relata. Sonia Vallejo no sabía ni leer ni escribir.

La afasia puede ser de 2 tipos, según describe Sonia. Una de ellas afecta al área de Broca y la otra al de Wernicke. La afasia de Broca afecta a la emisión del lenguaje. Sonia Vallejo comprendía todos los mensajes, pero no podía responder. Era incapaz de hablar y escribir. La de Wernicke causa más problemas, ya que genera dificultades en la comprensión. “A estos pacientes no parece que les pase nada porque hablan bien, pero no entienden”, explica.

Sonia Vallejo asegura que, independientemente del tipo de afasia que sufra, cada paciente es distinto. Quizá su profesión haya influido en la recuperación de la capacidad de comunicarse. “Era profesora y política así que quizá tenía esta área muy desarrollada”, asegura.

Con respecto a su trastorno, Sonia Vallejo considera que es “muy desconocido”. “Pero no solo la afasia, sino el ictus incluso”, añade. El ictus es la primera causa de muerte en las mujeres en España, asegura. “Está por delante del cáncer y del traumatismo por accidente”, denuncia. Esta paciente considera que existe un enorme desconocimiento con relación al ictus, un evento que, cuando afecta al área izquierda del cerebro, es muy probable que cause afasia.

Una gran desconocida para los médicos

La afasia es una gran desconocida para los profesionales médicos, critica Sonia. En su opinión, es vital que la rehabilitación con logopedas y neuropsicólogos comience cuanto antes. Sonia Vallejo reconoce que el Virgen del Rocío es referencia en Sevilla en la atención al ictus y hace la intervención del logopeda a los 6 meses. “Es vital que se haga cuanto antes y que sea constante”.

Esta profesora de Pedagogía Terapéutica comenzó a recuperarse con sus propias cartillas. “No sabía decir a, e, i, o, u”. La afasia vuelve a convertirte en un niño, asegura Sonia Vallejo. “Yo entendía los mensajes en el WhatsApp, pero no sabía decir hola”. Durante un tiempo su comunicación consistía únicamente en emoticonos.

Bloqueos y frustración

Actualmente, Sonia Vallejo está de baja y tiene reconocida una incapacidad. Pese a que ha rehabilitado de forma significativa la capacidad para comunicarse, reconoce que, en ocasiones, duda sobre cómo se escriben las palabras. “Fallo a nivel gramatical como cuando eres niño y estás aprendiendo”. “En ocasiones me bloqueo y soy incapaz de hablar”, continua. Esto le ocurre, por ejemplo, al discutir con una persona.

Su proceso de aprendizaje ha empezado desde cero. “He tenido que aprender los animales, las plantas… como cuando eres pequeño, pero a velocidad de vértigo”, señala. Sonia reconoce que cuando está tranquila el habla fluye mejor.

“Emocionalmente me ha afectado mucho el hecho de querer comunicar algo y no ser capaz. Especialmente en mi faceta como política”, aclara. Sonia asegura que su neurólogo consideró que podía continuar con su carrera política, pero le recomendó tomárselo con calma. “Es quizá en este ámbito el que más frustración me produce porque no tengo las armas políticas que dominaba antes”, asegura. Reconoce que continúa como concejala a modo de terapia hasta que acabe la legislatura, pero sabe que no podrá volver a presentarse.

En cuanto a la rutina diaria, Sonia Vallejo afirma que no ha tenido problemas a la hora de realizar tareas cotidianas como hacer la compra o ir al médico. Según señala, era muy consciente de que tenía una discapacidad y la afrontaba. Sin embargo, muchos compañeros o amigas que han padecido afasia se han deprimido y se han encerrado en casa. De hecho, en ocasiones, después de sufrir un ictus es habitual que el médico te recomiende antidepresivos, explica. “En ocasiones, se hace muy complicado convivir con la afasia”.

La rehabilitación: cuanto antes, mejor

El tratamiento de la afasia se basa, fundamentalmente, en rehabilitación. En este sentido, Sonia reconoce el importante papel que juegan las asociaciones de pacientes en este ámbito. Le llevan delantera a la Administración, reconoce. “Sevilla y Andalucía no atienden para nada la afasia”, critica. “Ni el sistema público ni el privado”. “Ni siquiera contamos con logopedas especializados en afasia”, lamenta. Sonia valora enormemente la labor de la asociación de pacientes a la que pertenece (ARPA). “Ellos saben realmente lo que necesitas. He pasado por 4 o 5 logopedas pero no atendían mi afasia”, asegura.

Pese a las dificultades, la afasia también le ha dado momentos divertidos que ahora recuerda entre risas. Uno de ellos fue durante una charla con el concejal de Medio Ambiente de Gelves al que dijo que su vecino tenía muchos vampiros en el tejado, cuando realmente se refería a una colonia de murciélagos, una especie protegida. En ese momento el concejal pensaría: “vaya, el ictus la ha afectado a la cabeza”, bromea Sonia. Pero su hija acudió en su ayuda y aclaró que lo que su madre quería decir era murciélagos. “Era solo el cambio de una palabra por otra, pero en aquel momento podían pensar: esta está loca”, recuerda Sonia Vallejo.

Si tuviera que hacer alguna recomendación a una persona recién diagnosticada de afasia, Sonia cree que es fundamental acudir a una asociación de afasia o de ictus porque es lo básico para empezar a entender la enfermedad y para relacionarse con otras personas que están como ella. Además, es importante poner mucho empeño en la rehabilitación y trabajar también en casa para avanzar. “Hay que luchar para salir adelante y no venirse abajo, esto es esencial”. En cuanto a los médicos y profesionales sanitarios, cree que deben poner empeño en entender la afasia y en proporcionar cuanto antes la rehabilitación.