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Un déficit de vitamina A en la gestación podría ser el germen del alzhéimer

Ginecología y Obstetricia

Según informa la agencia china Xinhua, se trata de un trabajo de 5 años liderado por Weihong Song y Tingyu Li, de la Universidad de Columbia Británica de Vancouver (Canadá) y el Hospital Infantil de la Universidad Médica de Chongqing (China) respectivamente. Se basa en los estudios previos que vincularon los bajos niveles de vitamina A con el deterioro cognitivo.

Los investigadores estudiaron a 330 ancianos en Chongqing y descubrieron que un 75% de quienes padecían una deficiencia moderada o significativa de vitamina A presentaban deterioro cognitivo, en comparación con 47% de quienes tenían niveles normales de vitamina A.

“Como la vitamina A está correlacionada o asociada a la demencia y al deterioro cognitivo en los ancianos, consideramos que podríamos revisar si la deficiencia de vitamina A en las etapas tempranas (de la vida) tiene algún efecto en las etapas posteriores de desarrollo del Alzheimer. Allí fue de donde partimos”, comentó Song.

“Nuestro estudio muestra con toda claridad que la deficiencia marginal de vitamina A, incluso durante el embarazo, afecta el desarrollo del cerebro y tiene un efecto duradero que podría facilitar el mal de Alzheimer en la vida posterior”, añadió el profesor, quien recordó que según la Organización Mundial de la Salud cerca de 20 millones de mujeres embarazadas tienen niveles deficientes de dicha vitamina.

La investigación

En el marco de este trabajo, los investigadores examinaron los efectos de la privación de vitamina A en el útero y la infancia de ratones modelo con alzhéimer. De acuerdo con Song, descubrieron que incluso una leve deficiencia de vitamina A incrementaba la producción de beta amiloide, la proteína que forma las placas que asfixian y matan neuronas en la enfermedad de Alzheimer. Así. Los animales privados de la vitamina en el útero tenían un peor desempeño de adultos en una prueba estándar de aprendizaje y memoria.

No obstante, los hallazgos muestran que es posible cierta reversión. Los ratones que fueron privados de la vitamina A en el útero, pero recibieron suplementos inmediatamente después de nacer, se desempeñaron mejor en las pruebas que los ratones que no recibieron los suplementos.

“En ciertos casos, proporcionar suplementos a los ratones modelo del mal de Alzheimer recién nacidos pudo reducir el nivel de beta amiloide y mejoró los déficits de aprendizaje y de memoria”, apuntó el investigador, que no recomienda a las embarazadas ingerir una cantidad excesiva de suplementos de vitamina A y más bien deben enfocarse en tener una dieta saludable y equilibrada, para garantizar niveles adecuados de nutrientes. El próximo paso es estudiar si existen tasas más altas del mal de Alzheimer en países en desarrollo y comunidades pobres.